Fuente: Fundación Municipal Teatro Nacional Sucreviernes, 22 de mayo de 2009
viernes, 24 de abril de 2009
Artículo de Diario El Telégrafo
Tomada de la edición impresa del 19 de abril del 2009
FOTO: CARLOS POZO / El TelégrafoLos integrantes del quinteto Clone usan máscaras para añadir misticismo a sus grabaciones
Música vocal, 9 años de transgresión
Bocapelo, Fantasía y Clone son los grupos más reconocidos del género, que se inició en el país en 2000.
Dentro de la sala de prensa, los seis miembros de Bocapelo hacían lo posible por rebatir los dardos que el nutrido grupo de periodistas lanzaba sobre ellos.
Se había terminado la sesión de clausura de la Asamblea Nacional Constituyente, y más de la mitad de los asistentes salían indignados por la interpretación a capella del Himno Nacional que el grupo hizo luego de la llegada del Presidente. ¿Por qué, preguntaban los representantes de la prensa seria, se burlan del Himno Nacional?
El episodio, más allá de lo anecdótico, muestra a la vez ambas caras de una moneda que se acuñó en el año 2000, cuando se fundó el primer ensamble vocal que tuvo Ecuador: por un lado, el prestigio a nivel mundial que le otorgó a Bocapelo el privilegio de interpretar el Himno en aquella ocasión; por el otro, el desconocimiento que todavía existe de ello en el país generó las descontentas reacciones.
Hace nueve años, el panorama de la música a capella estaba sembrado de agrupaciones corales, que llegaron a Ecuador de la mano de la iglesia católica, y se visibilizaron dentro del ámbito artístico-cultural cuando en 1954 se fundó el Coro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Pero había quienes pensaban que faltaba algo; y con Juan Carlos Velasco a la cabeza, cinco disidentes del Coro Pichincha crearon Vozteso, una agrupación que pretendía revolucionar la forma de cantar en el país. El grupo duró seis años y parafraseando a Velasco “tuvo la facultad de cantar muchísimo”, pues la versatilidad de sus integrantes les permitía moverse en muchos géneros, para no solo salir del país y ganar prestigio internacional, sino que además se convirtieron en los anfitriones de un festival internacional, “Cuando las campanas suenan”, que en 5 ocasiones reunió en Quito a los mejores exponentes mundiales del género.
Cuando los integrantes de Vostezo decidieron separarse parecía morir con ellos toda inquietud musical distinta a los formatos convencionales. Pero habían sembrado una semilla, que poco tiempo originó una explosión de grupos en diversas ciudades del país, que comenzó con la creación de Solovox, agrupación quiteña especializada en jazz, en 2003, y que hoy tiene tres puntales que pueden considerarse los máximos representantes del género a nivel local: Bocapelo, sexteto de varones dirigido por el propio Velasco; Fantasía seis, sexteto femenino, a cargo de Maritza Eras, y Clone, el más reciente, que es un quinteto masculino.
Lo que más llama la atención de estos grupos es la capacidad de imitar sonidos instrumentales. Desde percusión hasta trompetas. Esto fue lo que chocó en la tarde de la Asamblea; el arreglo que Antonio Neumane imaginó para vientos fue “sampleado” por los cantantes, lo que provocó la idea de que se estaba caricaturizando el Himno.
“Sólo era una versión vocal”, se defiende Velasco, “no está transgredida una sola nota, un solo acorde, ni siquiera el texto…”. Y el haber sido ellos los escogidos para hacerlo cobra sentido cuando el director explica que, a diferencia de Vozteso, lo que Bocapelo busca es reivindicar a la música nacional.
Clone es otra historia. Entrar al sitio de ensayo es envolverse de mística. Todos llevan una máscara, según dicen, para romper la idea espectacular de que la imagen es lo que vende; y para ponerle más misterio al asunto, ninguno de ellos usa su nombre real, sino un seudónimo de acuerdo a cada una de sus personalidades: Romeo (como el de Shakespeare), Charly (Por el argentino García), Deken (forma estilizada del conde de Kent, otro personaje Shakespereano) y Sansar (por el escudero de Don Quijote). El nombre del grupo está sacado de un cuento de Julio Cortázar y la propuesta, a diferencia de Bocapelo, va más por el lado del pop.
Debutaron frente a los cubanos de Vocal Sampling, la agrupación más importante de Latinoamérica, y hoy se encuentran en pleno auge, con una serie de conciertos de entre los que destaca el que presentarán el viernes 24 de abril en las salas del cine Ocho y Medio en Quito.
Junto a ellos, otros grupos como Cancionero Coral, de Loja, Las tres Marías, de Esmeraldas, el quinteto de Juan Carlos Urrutia, de Guayaquil, o el Sexteto de Cuenca, completan el nuevo panorama del género a capella en Ecuador. Nueve años después, el movimiento continúa.
Javier López Narváez
xlopez@telegrafo.com.ec
Reportero
Bocapelo, Fantasía y Clone son los grupos más reconocidos del género, que se inició en el país en 2000.
Dentro de la sala de prensa, los seis miembros de Bocapelo hacían lo posible por rebatir los dardos que el nutrido grupo de periodistas lanzaba sobre ellos.
Se había terminado la sesión de clausura de la Asamblea Nacional Constituyente, y más de la mitad de los asistentes salían indignados por la interpretación a capella del Himno Nacional que el grupo hizo luego de la llegada del Presidente. ¿Por qué, preguntaban los representantes de la prensa seria, se burlan del Himno Nacional?
El episodio, más allá de lo anecdótico, muestra a la vez ambas caras de una moneda que se acuñó en el año 2000, cuando se fundó el primer ensamble vocal que tuvo Ecuador: por un lado, el prestigio a nivel mundial que le otorgó a Bocapelo el privilegio de interpretar el Himno en aquella ocasión; por el otro, el desconocimiento que todavía existe de ello en el país generó las descontentas reacciones.
Hace nueve años, el panorama de la música a capella estaba sembrado de agrupaciones corales, que llegaron a Ecuador de la mano de la iglesia católica, y se visibilizaron dentro del ámbito artístico-cultural cuando en 1954 se fundó el Coro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Pero había quienes pensaban que faltaba algo; y con Juan Carlos Velasco a la cabeza, cinco disidentes del Coro Pichincha crearon Vozteso, una agrupación que pretendía revolucionar la forma de cantar en el país. El grupo duró seis años y parafraseando a Velasco “tuvo la facultad de cantar muchísimo”, pues la versatilidad de sus integrantes les permitía moverse en muchos géneros, para no solo salir del país y ganar prestigio internacional, sino que además se convirtieron en los anfitriones de un festival internacional, “Cuando las campanas suenan”, que en 5 ocasiones reunió en Quito a los mejores exponentes mundiales del género.
Cuando los integrantes de Vostezo decidieron separarse parecía morir con ellos toda inquietud musical distinta a los formatos convencionales. Pero habían sembrado una semilla, que poco tiempo originó una explosión de grupos en diversas ciudades del país, que comenzó con la creación de Solovox, agrupación quiteña especializada en jazz, en 2003, y que hoy tiene tres puntales que pueden considerarse los máximos representantes del género a nivel local: Bocapelo, sexteto de varones dirigido por el propio Velasco; Fantasía seis, sexteto femenino, a cargo de Maritza Eras, y Clone, el más reciente, que es un quinteto masculino.
Lo que más llama la atención de estos grupos es la capacidad de imitar sonidos instrumentales. Desde percusión hasta trompetas. Esto fue lo que chocó en la tarde de la Asamblea; el arreglo que Antonio Neumane imaginó para vientos fue “sampleado” por los cantantes, lo que provocó la idea de que se estaba caricaturizando el Himno.
“Sólo era una versión vocal”, se defiende Velasco, “no está transgredida una sola nota, un solo acorde, ni siquiera el texto…”. Y el haber sido ellos los escogidos para hacerlo cobra sentido cuando el director explica que, a diferencia de Vozteso, lo que Bocapelo busca es reivindicar a la música nacional.
Clone es otra historia. Entrar al sitio de ensayo es envolverse de mística. Todos llevan una máscara, según dicen, para romper la idea espectacular de que la imagen es lo que vende; y para ponerle más misterio al asunto, ninguno de ellos usa su nombre real, sino un seudónimo de acuerdo a cada una de sus personalidades: Romeo (como el de Shakespeare), Charly (Por el argentino García), Deken (forma estilizada del conde de Kent, otro personaje Shakespereano) y Sansar (por el escudero de Don Quijote). El nombre del grupo está sacado de un cuento de Julio Cortázar y la propuesta, a diferencia de Bocapelo, va más por el lado del pop.
Debutaron frente a los cubanos de Vocal Sampling, la agrupación más importante de Latinoamérica, y hoy se encuentran en pleno auge, con una serie de conciertos de entre los que destaca el que presentarán el viernes 24 de abril en las salas del cine Ocho y Medio en Quito.
Junto a ellos, otros grupos como Cancionero Coral, de Loja, Las tres Marías, de Esmeraldas, el quinteto de Juan Carlos Urrutia, de Guayaquil, o el Sexteto de Cuenca, completan el nuevo panorama del género a capella en Ecuador. Nueve años después, el movimiento continúa.
Javier López Narváez
xlopez@telegrafo.com.ec
Reportero
viernes, 17 de abril de 2009
jueves, 2 de abril de 2009
No se pierda el concierto de "Música Sacra Ecuatoriana"
Dirige: Andrea Vela
MÚSICA SACRA ECUATORIANA
(Estrenos Mundiales)
Lunes 6 de abril de 2009 / La Dolorosa / 20H00
Martes 7 de abril de 2009 / La Magdalena / 20H00
Miércoles 8 de abril de 2009 / La Basílica / 20H00
Entrada Libre
PRIMERA PARTE
Marchas Fúnebres Ecuatorianas
La Oración en el Huerto Julio Cañar / Arr. Wilson Haro
La Soledad Anónimo / Arr. Wilson Haro
La Reseña Anónimo / Arr. Wilson Haro
SEGUNDA PARTE
Música Sacra Indígena Contemporánea
“Plegaria Indígena”. Música: Eugenio Auz
Para coro, orquesta y Tenor. Texto: Simón B. Castro
“Gloria a la Pura Doncella”. Eugenio Auz
Para Orquesta, Coro y Soprano
“Yupaichisca”. Eugenio Auz
Para Orquesta, Coro y Tenor
“Inti”. Eugenio Auz
Para coro mixto y orquesta
TERCERA PARTE
Sinfonía Programática
Sinfonía Programática “Rayuela” Raúl Garzón Guzmán
Glíglico
Del Lado de Allá
Juegos de la Ilusión
De la Tierra al Cielo
SERÁN BIENVENIDOS
Fuente: Eugenio Auz
domingo, 29 de marzo de 2009
jueves, 12 de marzo de 2009
Películas y coros
Por Leonel Palacios
Bueno, en esta ocasión voy a dejar de lado la manera tan formal de escribir desde un punto de vista periodìstico, para compartir, de una manera informal, algunas de las pelìculas donde los coros cumplen un papel interesante, filmes que a su vez constituyen muy buenas recomendaciones.
Desde luego, la película francesa "Los Coristas", con una lograda contextualización de la época en la posguerra. Un maestro de música que cambia la vida de los niños sometidos a rígidos parámetros educativos. No hay duda de que el canto es liberador.
Aquí van unas escenas:
Una película reciente, llamada "Así en la tierra como en el cielo", muestra una serie de circunstancias humanas muy comunes en los coros, sin embarga tiene un exceso de dramatismo. Pero de todas maneras tiene elementos rescatables.
Uno de ellos, la siguiente canción llamada "la canción de Gabriela" que puede cautivar a cualquiera:
Así mismo, en la película "Cambio de Hábito 2", una monja (disfrazada eso sí) también logra influir para bien en los difíciles adolescentes de un colegio secundaario a través del canto coral.
Miren a continuación esta escena, y se llevarán una sorpresa de "do" sobreagudo:
Pero no podía faltar la película "Armonía Perfecta", ambientada en una época de graves problemas raciales en Estados Unidos. Un joven negrito llega a formar parte de un coro, donde la mayor parte de sus miembros lo rechazaban, pero a todos llega a deslumbrar con su voz.
A continuación la escena final, la más dramática:
Bueno, en esta ocasión voy a dejar de lado la manera tan formal de escribir desde un punto de vista periodìstico, para compartir, de una manera informal, algunas de las pelìculas donde los coros cumplen un papel interesante, filmes que a su vez constituyen muy buenas recomendaciones.
Desde luego, la película francesa "Los Coristas", con una lograda contextualización de la época en la posguerra. Un maestro de música que cambia la vida de los niños sometidos a rígidos parámetros educativos. No hay duda de que el canto es liberador.
Aquí van unas escenas:
Una película reciente, llamada "Así en la tierra como en el cielo", muestra una serie de circunstancias humanas muy comunes en los coros, sin embarga tiene un exceso de dramatismo. Pero de todas maneras tiene elementos rescatables.
Uno de ellos, la siguiente canción llamada "la canción de Gabriela" que puede cautivar a cualquiera:
Así mismo, en la película "Cambio de Hábito 2", una monja (disfrazada eso sí) también logra influir para bien en los difíciles adolescentes de un colegio secundaario a través del canto coral.
Miren a continuación esta escena, y se llevarán una sorpresa de "do" sobreagudo:
Pero no podía faltar la película "Armonía Perfecta", ambientada en una época de graves problemas raciales en Estados Unidos. Un joven negrito llega a formar parte de un coro, donde la mayor parte de sus miembros lo rechazaban, pero a todos llega a deslumbrar con su voz.
A continuación la escena final, la más dramática:
jueves, 26 de febrero de 2009
sábado, 17 de enero de 2009
NO SE PUEDE MORIR EN ESE CARPUELA
Juan F. Ruales
Mi buen amigo Jorge Luis Narváez me acaba de circular una carta en la que comunica que Milton Tadeo a quien, al menos yo le denomino “El padre de la bomba”, se está muriendo de cáncer en su humilde casa en Piquiucho. En ella cuenta, que Milton tiene 53 años y que en su segundo matrimonio con María Rosario Borja tiene un niño de apenas tres años llamado Shoel quien, ajeno a la tragedia, juega a la pelota en el patio de tierra de la casa. Es una carta-protesta, más que un lamento. ¿Cómo es posible que un hombre que prácticamente reinauguró la historia de la negritud choteña a nivel musical y que compuso la bomba más representativa de su género, (tanto por su riqueza melódica y poética, cuanto por su contenido social), no haya tenido hasta este momento el reconocimiento económico que por ley le corresponde por concepto de regalías, al ser su tema “Yo no puedo vivir en este Carpuela” uno de los más cantados por diferentes grupos y artistas provinciales y nacionales?
Milton Tadeo es referente y guardián de nuestra identidad intercultural imbabureña, por lo que las instituciones públicas y privadas sin necesidad de rogarlas, deberían por conciencia, reconocer a este humilde hijo de la tierra que, cuando se vaya y espero que no sea pronto, nos deja un legado de orgullo identitario que difícilmente se podrá imitar, aunque al menos habría que intentarlo. Por mi parte, me uno a Jorge Luis en este reclamo y le rindo homenaje a quien nos ha dado otra razón suficientemente profunda para sentirnos orgullosos de nuestra imbabureñidad. No se puede morir Milton Tadeo así tan olvidado en ese Carpuela.
Fuente: Juan F. Ruales.
Mi buen amigo Jorge Luis Narváez me acaba de circular una carta en la que comunica que Milton Tadeo a quien, al menos yo le denomino “El padre de la bomba”, se está muriendo de cáncer en su humilde casa en Piquiucho. En ella cuenta, que Milton tiene 53 años y que en su segundo matrimonio con María Rosario Borja tiene un niño de apenas tres años llamado Shoel quien, ajeno a la tragedia, juega a la pelota en el patio de tierra de la casa. Es una carta-protesta, más que un lamento. ¿Cómo es posible que un hombre que prácticamente reinauguró la historia de la negritud choteña a nivel musical y que compuso la bomba más representativa de su género, (tanto por su riqueza melódica y poética, cuanto por su contenido social), no haya tenido hasta este momento el reconocimiento económico que por ley le corresponde por concepto de regalías, al ser su tema “Yo no puedo vivir en este Carpuela” uno de los más cantados por diferentes grupos y artistas provinciales y nacionales?
Milton Tadeo es referente y guardián de nuestra identidad intercultural imbabureña, por lo que las instituciones públicas y privadas sin necesidad de rogarlas, deberían por conciencia, reconocer a este humilde hijo de la tierra que, cuando se vaya y espero que no sea pronto, nos deja un legado de orgullo identitario que difícilmente se podrá imitar, aunque al menos habría que intentarlo. Por mi parte, me uno a Jorge Luis en este reclamo y le rindo homenaje a quien nos ha dado otra razón suficientemente profunda para sentirnos orgullosos de nuestra imbabureñidad. No se puede morir Milton Tadeo así tan olvidado en ese Carpuela.
Fuente: Juan F. Ruales.
martes, 23 de diciembre de 2008
Una caricatura actualizada
martes, 16 de diciembre de 2008
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Fuente: Coro de la Universidad Central del Ecuador



