La música ecuatoriana está de luto

Foto: Diario El Telégrafo
El investigador y compositor ecuatoriano Claudio Aizaga falleció alrededor de la medianoche del lunes. Miembros de su familia informaron que el deceso se produjo por un paro respiratorio.

Aizaga ingresó al hospital el viernes por complicaciones pulmonares. Por ello, no acudió a un homenaje que le había preparado la Orquesta Sinfónica de Guayaquil, la cual iba a interpretar varias de sus obras, en la ciudad porteña.

Sin embargo, el cuadro médico de Aizaga mejoró notablemente, por lo que fue dado de alta el pasado domingo.

Lamentablemente, el lunes alrededor de las 00:00, el músico ecuatoriano falleció.

El cuerpo del reconocido intérprete y compositor fue velado el martes en la funeraria Memorial, ubicada en la avenida América, al frente de Teleamazonas. Y la misa en su memoria se programó para ese mismo lugar, este 27 de agosto, a las 12:30, para luego trasladar su cuerpo al camposanto Monteolivo.

Aizaga muere a la edad de 83 años, cumplidos el pasado 7 de agosto. Un año después de la muerte de su esposa.

El 22 de julio este artista había recibido un homenaje por parte de la Orquesta Filarmónica del Ecuador, dirigida por su hijo Patricio.

El músico, nacido en Quito el 7 de agosto de 1925, deja un importante legado como pianista, compositor, director de coros e investigador nacional.

Sus incursiones en nuestra música dejaron una huella profunda no solo en el país, sino en América Latina. Reinterpretó los ritmos tradicionales como el pasillo, el yumbo, el sanjuanito y el yaraví, dotándolos de una identidad que trascendió las fronteras.

Además de ser conocido como uno de los compositores más destacados del país, la gente que lo rodeó recuerda a Aizaga, el ‘Chopin latinoamericano’, como un ser que supo fundir su calidad humana con su talento musical.

Fuente: Diario El Comercio